Celebramos un año de transformación desde el «Food Chain Innovation Challenge»
Noviembre 19, 2025
Hace un año, Lineage puso en marcha el Food Chain Innovation Challenge (FCIC) con un objetivo sencillo pero ambicioso: inspirar ideas audaces que pudieran ayudar a abordar uno de los problemas globales más acuciantes de nuestro tiempo: el desperdicio de alimentos.
Cada año, se calculan que se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en todo el mundo, lo que representa casi el 17 % de toda la producción alimentaria. Solo en Europa, los hogares tiran casi 60 millones de toneladas al año, lo que supone un coste de más de 130.000 millones de euros. En Estados Unidos, el desperdicio alimentario alcanzó aproximadamente 133 000 millones de libras entre minoristas y consumidores, lo que supone un valor de unos 161 000 millones de dólares. El desperdicio alimentario y la inseguridad alimentaria son dos caras de la misma moneda: mientras que cada año se desechan millones de toneladas de alimentos comestibles, millones de personas siguen teniendo dificultades para acceder a comidas nutritivas. Lo que está en juego no podría ser más importante.
El FCIC reunió a emprendedores, estudiantes y agentes del cambio que demostraron cómo la creatividad y la colaboración pueden reinventar la cadena de suministro alimentario para lograr un futuro más sostenible.
Moody Soliman, ganador mundial de 2024 y fundador de Ryp Labs, afirmó: «Ganar el FCIC nos proporcionó la plataforma y el apoyo necesarios para acelerar nuestro proyecto. No fue solo un concurso, sino una plataforma de lanzamiento para lograr un impacto global».
El valor que aportó la FCIC
El Desafío se diseñó para impulsar la innovación y la mejora continua en la cadena de suministro alimentario, uniendo las ideas con la envergadura y la experiencia necesarias para hacerlas realidad. Al reunir a participantes de distintas regiones, demostró el poder de la competencia sana para fomentar la colaboración.
La FCIC demostró que la innovación no tiene por qué provenir de los laboratorios más importantes ni de las empresas más grandes. Puede surgir de un estudiante, de una startup o de una simple idea con potencial para crecer.
Además, el Desafío nos ha servido para recordar que la lucha contra el desperdicio alimentario es una responsabilidad compartida y que, cuando se unen mentes brillantes, las soluciones se multiplican.
Aspectos destacados e impacto a nivel regional
Desde San Francisco hasta Ámsterdam, el Challenge reunió a mentes brillantes unidas por un mismo objetivo: hacer que la cadena de suministro alimentaria mundial sea más inteligente y sostenible. A continuación, te presentamos algunas de las innovaciones más destacadas que surgieron en cada región.
Estados Unidos (San Francisco)
Ganador: Ryp Labs, con StixFresh, una fórmula natural y segura que imita los mecanismos de defensa de las plantas para ralentizar el deterioro de la fruta.
Desde que ganó el concurso, Ryp Labs se ha incorporado a la incubadora dirigida por el equipo directivo de Lineage, lo que ha acelerado su capacidad para crecer y generar un impacto global significativo en la reducción del desperdicio alimentario. Lineage también organizó visitas a distintas instalaciones de su red, incluidas aquellas dedicadas a la gestión de productos frescos, lo que ayudó al equipo a profundizar en su conocimiento de la cadena de suministro de productos frescos y a definir mejor en qué ámbitos su solución puede prolongar mejor la vida útil de los productos.
Para seguir apoyando su crecimiento, Lineage puso en contacto a Ryp Labs con clientes potenciales, compartió los análisis de datos de su equipo de ciencia de datos y realizó una inversión de 50 000 dólares a través de Lineage Ventures.
Reino Unido (Londres)
Ganador: Mimica, con la etiqueta «Mimica Bump», un indicador táctil que cambia de textura para indicar cuándo los alimentos y las bebidas se han estropeado realmente.
Esta innovación ha impulsado el debate sobre un etiquetado más inteligente y la reducción de los residuos innecesarios.
«Ganar el premio FCIC fue un momento increíble para nosotros. Confirmó que nuestra innovación tenía relevancia más allá del sector minorista, que podía desempeñar un papel real dentro de la cadena de suministro alimentaria en su conjunto. El reconocimiento de Lineage nos dio la confianza necesaria para ampliar nuestro alcance y, desde entonces, hemos puesto en marcha nuestra primera fábrica en el Reino Unido. Ha ayudado a dar visibilidad a soluciones creativas que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas, y ha demostrado al sector por qué la colaboración con innovadores como nosotros es realmente importante», comentó Solveiga Pakštaitė, fundadora y directora de Mimica.
Países Bajos (Ámsterdam)
Ganadora: Barbara Šoštarić, por su indicador visual de la vida útil que ayuda a los consumidores a consumir los alimentos en el orden adecuado antes de que se estropeen.
La solución de Bárbara sigue suscitando un importante debate sobre el comportamiento de los consumidores y sobre cómo las pequeñas acciones cotidianas pueden reducir los residuos.
«Incluso la idea más sencilla puede marcar la diferencia. Mi proyecto demostró que pequeños cambios en el comportamiento, si se adoptan de forma generalizada, pueden tener un efecto dominó en los hogares y las comunidades. Ganar el premio FCIC me dio una confianza real en mi idea y puso de manifiesto la importancia de la conexión y la colaboración a la hora de impulsarla. Trabajar con Lineage me ayudó a crear valiosas redes de contactos y a mantener vivo el debate sobre cómo la innovación y la sensibilización pueden reducir el desperdicio de alimentos», afirmó Barbara Šoštarić.
Reflexiones sobre el «Food Chain Innovation Challenge»
En conjunto, los ganadores regionales pusieron de relieve la amplitud del talento, la creatividad y la determinación que impulsan cambios significativos en toda la cadena de suministro alimentaria. El FCIC nos recordó, y sigue recordándonos, que la innovación puede surgir de cualquier parte y que incluso las soluciones a pequeña escala pueden tener un impacto global.
Sean Vanderelzen, presidente de Lineage North America East, afirmó con orgullo: «El Challenge demostró lo que se puede conseguir cuando la innovación y la colaboración se unen para hacer frente al desperdicio alimentario. Un año después, seguimos viendo sus efectos en cadena a lo largo de toda la cadena de suministro».
Un año después
Al celebrar este hito de 12 meses, el Food Chain Innovation Challenge sigue inspirando el progreso y dando lugar a nuevas ideas, sobre todo dentro de la propia Lineage. En nuestra empresa, esto reafirma nuestro compromiso de impulsar la innovación y la colaboración para construir un sistema alimentario mundial más sostenible.
«La FCIC fue solo el principio. Las ideas que hemos visto están dando forma a un futuro en el que la cadena de suministro alimentario funcione de forma más eficiente, genere menos residuos y sea más sostenible», destaca Jeff Rivera, director de operaciones de Lineage.